El mito de las obras

Cuando la gente piensa en domótica, imagina albañiles abriendo rozas en las paredes, metros de cable tendido por toda la casa y semanas de polvo y ruido. Esa imagen corresponde a la domótica de hace 15 años —o a la domótica premium propietaria, que efectivamente requiere instalación durante la obra.

La realidad de la domótica moderna es completamente diferente. En el 95% de las instalaciones que hacemos en Simox no se abre una sola pared.

La domótica inalámbrica ha madurado hasta el punto de que la instalación en un piso existente es, en muchos casos, más sencilla y más fiable que la cableada.

¿Qué tecnología lo hace posible?

La clave está en los protocolos inalámbricos modernos, especialmente Zigbee y Matter, los estándares que usamos en Simox.

Zigbee: la columna vertebral de la instalación

Zigbee es un protocolo de comunicación inalámbrica diseñado específicamente para dispositivos del hogar. Sus ventajas frente al WiFi convencional son importantes:

Matter: el estándar del futuro

Matter es el nuevo estándar europeo de domótica, respaldado por Apple, Google, Amazon y más de 550 empresas. Funciona también sin cables y garantiza que los dispositivos de distintas marcas se hablan entre sí. Es el protocolo en el que se basan las instalaciones más nuevas que hacemos.

Una instalación Essential completa —hub, 8-10 puntos de luz inteligentes y sensores básicos— se hace en un día. Sin obras, sin polvo, sin esperar a que seque nada. Al final del día tu casa ya funciona sola.

¿Cuándo SÍ puede haber algo de obra?

Siendo honestos, hay algunos casos donde la instalación requiere trabajo adicional:

En la visita técnica previa evaluamos exactamente qué requiere tu vivienda y te lo decimos antes de firmar nada.

Lo que no cambia en tu casa

Después de una instalación de Simox tu casa tiene exactamente el mismo aspecto que antes. Los mismos interruptores, los mismos enchufes, las mismas persianas. La diferencia es que ahora todo responde al móvil, al tacto, a tu voz y a automatizaciones que se activan solas.

Nadie que entre a tu casa verá que tiene domótica —a menos que se lo cuentes o que le enseñes el dashboard.